«¿Y qué pasará si le gusta más que yo? Ya en su día le marcó lo suficiente, conmigo se le olvida incluso cómo me gustan los huevos: Revueltos y con mucha pimienta. Sería terrible si tuviera que enfrentarme a un ente etéreo que cobra vida y me deja a la altura del betún. ¿Qué más da? Al final se va a ir por donde vino, por el aeropuerto. Si le cuento que estoy pensando en mis celos futuros me tratará como una loca, habíamos quedado que lo importante era el presente. ¿Pero qué hago si el presente está lleno de envidia solo con ver su foto de Messenger?»

 

El cambio generacional con el nuevo siglo llegó como un ciclón, la literatura no fue ajena a ello. Luján Cabeza decidió ser la primera de las escritoras relevantes en ver más allá, lejos de novelas rosas en las que se encontraba el amor perfecto a través de internet, o de las leyendas urbanas que hablaban de psicópatas escondidos tras un ordenador. Al igual que la vida misma, la escritora sabía que cuando irrumpiesen las nuevas tecnologías en la vida diaria, habría mucha más influencia que un simple juego anónimo. Fue ahí donde introdujo el regreso del pasado, los fantasmas que un día marcaron nuestra vida y que pueden volver en cualquier momento. ¿Quién se lo impide? Y puestos a poner un ejemplo, no hay uno mayor que el del primer amor.

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«Alubias de soja rosa» es una novela en primera persona que nos describe la rutina de de una mujer cómoda con su posición, no es triste ni feliz, simplemente vive con lo que le ha tocado. En su caso ha creado (o soportado) una familia de clase alta en la que las apariencias lo son todo, y que rompe su equilibro porque los azares de la red de redes comunican a dos viejos enamorados de juventud.  EL problema para ella es que uno de ellos es su marido, al que hace años que no mira más de unos segundos segundos por la mañana durante el desayuno.
Luján Cabeza Reyes toma como propia novela psicológica para narrarnos cómo la propia mente de la protagonista va creando una red de celos y mentiras, producto en muchos casos del aburrimiento, que consume sus energías hasta no saber diferenciar la verdad y la mentira.
A pesar de ser personaje el que guía la historia, la escritora sevillana concede espacio a un amplio conjunto personajes secundarios que están y no están, dudando si a veces no se tratase del mismo y la protagonista ha olvidado lo que el lector recuerda.
Pese a la aparente simplicidad, apreciamos la gran complejidad de la novela, así como la diligencia de la autora por el detallismo de su obra, pero también en la capacidad de Cabeza para transmitir emociones intensas (también contradictorias) en unos eventos que a veces pueden parecer nimios vistos desde fuera, pero se magnifican en el mundo interior de la protagonista.
Luján contó en una entrevista de la época que la idea le vino por casualidad, de vacaciones con su hijo Marcos en Marbella, en la que se encontró un viejo amigo que residía en Londres. La mujer de este se volvió loca al ver las chispas que saltaron en el encuentro, sin embargo reconoció que aquello acabó en un trío y con la carga sexual más que dispersa. Eso sí, la actitud de aquella mujer ante una situación de lo más normal, con celos enfermizos hacia algo inexistente le hizo pensar. No hace falta decir que el nuevo siglo hizo el resto, la era de la comunicación.
Es una novela de denuncia, de miseria social, de soledad compartida y de cobardía infinita tras unas reglas preestablecidas. Todo ello roto por un punto de inflexión en las nuevas tecnología, lo que la hacen una novela moderna y experimental que, aunque hoy en día pueda parecer una más, rompió en 2003 la hipocresía de la negación de que una pantalla de ordenador fuera a integrarse en sus vidas.
LO MEJOR: El cambio de registro que representa la novela en la carrera de la escritora. El realismo y la crueldad en la que viven una gran parte de los matrimonios.
LO PEOR: Una novela que llegó antes de tiempo, hubiera tenido muchas más posibilidades tan solo unos años después.
Este escrito es una ficción sobre un pasaje de la novela «Los mártires callados»novela en la que aparece la escritora inexistente Luján Cabeza Reyes, personaje principal de la trama.
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